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Salud alertó sobre la circulación de nuevos genotipos de dengue y chikungunya

Es importante recordar que la infección por un serotipo, seguida por otra infección con un serotipo diferente, aumenta el riesgo de una persona de padecer dengue grave.

El Ministerio de Salud de la Nación informó que en el país circulan nuevos genotipos de dengue y chikungunya, y lanzó una alerta epidemiológica para el sistema de salud. La identificación se realizó en el Instituto Nacional de Enfermedades Virales (INEVH) “Dr. J. I. Maiztegui”- Anlis. Cabe destacar que el impacto clínico de todas las identificaciones todavía está en evaluación, apuntaron.

Es importante recordar que la infección por un serotipo, seguida por otra infección con un serotipo diferente, aumenta el riesgo de una persona de padecer dengue grave. Los factores individuales de riesgo pueden determinar también la gravedad de la enfermedad e incluyen además de la infección previa, la edad (menores de 5 y mayores de 65 años), enfermedades crónicas (asma bronquial, inmunosupresión, diabetes) y personas gestantes.

En todas las muestras estudiadas de Dengue serotipo 1 se identificó el Genotipo V, que circula históricamente en Argentina; en todas las muestras estudiadas de Dengue serotipo 2 se detectó el Genotipo II-Cosmopolita, lo que marca la introducción de este genotipo en el país, ya que el que se había detectado hasta el año 2022 era el Genotipo III -Sudeste Asiático Americano. Este genotipo ya había sido reportado previamente en la región, primero en Perú, en 2019, y posteriormente en Brasil, en 2021.

En todas las muestras estudiadas del virus Chikungunya se identificó el Genotipo ECSA (East-Central-South-Africa), lo que también marca la introducción de este genotipo en el país, ya que durante el año 2016 se había identificado el genotipo Asiático Americano. Actualmente el genotipo ECSA del virus Chikungunya es el predominante en Brasil y Paraguay.

En Argentina han circulado los 4 serotipos de dengue en diferentes años y magnitudes. El DENV-1 ha sido responsable del mayor número de casos atribuible a las epidemias de 2009, 2016 y 2020 y ha circulado en 18 -contando el actual- de los 26 años que han pasado desde la reemergencia de la enfermedad en el país. Es decir que la mayor parte de la población fue expuesta al DENV-1.

En tanto, el serotipo DENV-2 ha sido detectado en Argentina en diversas provincias y en 13 -contando el actual- de los 26 años, pero con una incidencia y un alcance territorial mucho menor al del DENV-1.  Sin embargo, en este año el DENV-2 es el serotipo predominante, pero con una dispersión que alcanza al menos a 10 jurisdicciones de las 15 afectadas hasta el momento.

En algunos estudios observacionales que evalúan diferencias entre serotipos se ha inferido que la infección secundaria por DENV -2 y DENV-3 presentaba mayor riesgo de infecciones graves. Deben realizarse estudios dirigidos a evaluar estas hipótesis como también para ver el impacto de nuevos genotipos, y así generar mayor evidencia al respecto.

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito del género Aedes, principalmente por Aedes aegypti. Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona infectada por el virus dengue lo adquiere y luego de 8 a 12 días es capaz de transmitirlo a una persona sana a través de la picadura.

La fiebre chikungunya también es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos Aedes infectados. Su nombre significa “aquel que se encorva” y refiere a la apariencia inclinada que adquieren algunas personas que lo padecen a causa de los fuertes dolores articulares que provoca.

Síntomas

En lo que respecta al dengue los síntomas son fiebre acompañada de uno o más de los siguientes síntomas: dolor detrás de los ojos; de cabeza; muscular y de articulaciones; náuseas y vómitos; cansancio intenso; aparición de manchas en la piel y picazón; sangrado de nariz y encías. En el brote actual, se destaca que de los casos que presentan datos para este indicador, el 58% presentó alguna manifestación gastrointestinal (diarrea, vómitos, náuseas o dolor abdominal) asociados a los síntomas clásicos de la enfermedad.

Ante un diagnóstico de dengue es preciso seguir las indicaciones del personal de salud y asistir a las consultas de seguimiento y control. Si al momento de disminuir la fiebre o en los días posteriores, alguno de los síntomas se agudiza, reaparece, o se detectan síntomas nuevos (dificultad para respirar, dolor abdominal intenso, sangrado profuso de mucosas, irritabilidad a somnolencia, vómitos recurrentes), es pertinente realizar una consulta médica inmediata.

Por su parte, los síntomas de la fiebre chikungunya comienzan generalmente de 3 a 7 días después de la picadura del mosquito. El síntoma más común es la aparición repentina de fiebre, a menudo acompañada de dolor en las articulaciones. Otros síntomas que pueden aparecer son: dolor muscular; de cabeza; náuseas; fatiga y erupción cutánea. El fuerte dolor en las articulaciones por lo general dura unos pocos días, pero puede llegar a persistir durante meses, afectando la recuperación total y el regreso a las actividades cotidianas.

Por todo lo expuesto, ante la presencia de cualquiera de estos síntomas (tanto de dengue como de chikungunya) es muy importante realizar una consulta médica de manera temprana, no automedicarse, tomar abundante líquido (3 a 4 litros diarios) y tomar medidas para evitar la picadura de mosquitos para así interrumpir la transmisión del virus.

Medidas de prevención

La principal forma de transmisión de estas enfermedades es por picaduras de mosquitos infectados. Es por ello que la medida más importante de prevención de dengue y chikungunya es la eliminación de todos los criaderos de mosquitos, es decir, de todos los recipientes que contengan agua, tanto en el interior de las viviendas como en sus alrededores (baldes; palanganas; tambores; portamacetas; bebederos; botellas retornables, etc).

Si los recipientes no pueden quitarse porque se usan de modo frecuente, debe evitarse el acceso del mosquito a su interior (tapando tanques, aljibes y/o cisternas, por ejemplo) o procurar que no acumulen agua dándolos vuelta, vaciándolos y cepillándolos frecuentemente, o bien poniendo los mismos al resguardo bajo techo. También es recomendable colocar tela mosquitera en las rejillas de desagües. Es importante destacar que el mosquito adhiere sus huevos a las paredes de los recipientes, por lo que es muy importante cepillar el interior de las paredes para eliminarlos.

A su vez, para evitar la picadura del mosquito se recomienda utilizar repelente siguiendo siempre las indicaciones del envase. Así mismo, se sugiere usar ropa de manga larga y colores claros. Para proteger a las y los bebés (que no pueden usar repelente), se deben colocar redes o tules sobre cunas y cochecitos. En relación al hogar, es importante disponer mosquiteros en puertas y ventanas y usar repelentes ambientales como tabletas, aerosoles (interior) o espirales (exterior).

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